Brígido Palazón
El pasado Lunes nos dijo “Hasta
Luego” mi gran amigo Sergio, a él nunca le gustaba decir Adiós, siempre me
decía “Ahora nos vemos Bíryi” o palabras similares, él era la única persona que
me llamaba Biryi.
Sergio Ibáñez Mengual ha sido una
persona cabal y con el defecto de ser excesivamente bueno, nunca se enfadaba
con nadie y algunas veces hasta se dejaba engañar para que la otra persona se
quedara contenta. El próximo 2 de Diciembre cumpliría los 60 años.
Pienso que su vida ha sido feliz,
estuvo casado y tuvo 2 hijas, ambas Arquitectas. Su pasión era su familia, sus
amigos, vivir, la política y el amor a los animales. En una ocasión estaba en
una mesa en la que concurriamos 5 personas tomando café y él estaba con un
promotor negociando el proyecto que tenía que hacer su despacho para esa
promoción, en ese momento detrás de él oyó como una persona le decía a otra que
en la calle un coche había pisado a un perro y que estaba mal herido, se dio la
vuelta y les preguntó dónde estaba ese animal, cogió la puerta y se fue en
busca del perro y lo llevó al veterinario, ¡dejando a medio su negociación!,
desde luego nadie podrá decir que el dinero para él era importante. Sergio era
así, noble, fiel a sus principios y sobretodo, muy buena persona.


